Pasaron los años y su vida cambió, se desapego del primero y se olvido del segundo anduvo a tientas por aquí y por allá, sin guía evidente mas que su propia conciencia que dicho sea de paso no andaba muy bien.
Por cosas del destino, No, mas bien por cosas de Dios llego a con ellos, eran muchos y alegres, alegres en el Señor y fue con ellos que llego a la casa donde tomaría su primer retiro. Estaba sentado cuando le preguntaron “¿Quieres confesarte?” lo pensó, o mas bien Dios respondió por el, “Si quiero”. Estuvo en la fila largo rato hasta que pudo sentarse frente a él, fue un tanto extraño pero fue su contacto con quien consideraría el tercero, le dio confesión, la primera que recuerda como la mas emotiva, por que lloró.Pasarían los días y le volvería a ver, habrían mas confesiones y eucaristía, homilías y misas que recordaría y le harían decir “Son muy acertadas”, se desahogaría con el y le llamaría Padre; y así fue. Le considera ahora su Padre, el espiritual claro está, otro Cristo, quien le ha ayudado a conocer un poco mas los misterios del amor de Dios; y por su presencia y sus consejos da las gracias a Dios y pide para que al mundo lleguen mas Sacerdotes como él. Gracias Padre.
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*Con Mucho Cariño para el Padre Emir Perez Cabrera por su 5° Aniversario de Ordenacion Sacerdotal.*
¡Felicidades Padre!

